Atún enlatado: 🥫 3 marcas baratas 💵 que dañan la salud 6 tienen más soya que atún 🐠, alerta Profeco

Bienestar - Comunitario 17 de noviembre de 2022 Por Francisco Javier Miranda vía El Heraldo de México
¡Ojo! Las presentaciones de atún en lata de las marcas Tuny y Dolores fueron las de menor cantidad de soya
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El atún es rico con verduras. Foto: Adobe stock

Una lata de atún siempre debe estar en nuestra alacena, su rápido preparado y casi infinita forma de mezclarse con otros alimentos hacen que sea una de las maravillas de nuestra cocina. Pero debemos tener cuidado, porque en el mercado existen demasiadas marcas de atún enlatado que mienten, engañan o ocultan lo que realmente almacenan. 

Por este motivo, un estudio publicado en la Revista del Consumidor, de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), hizo una investigación de varias marcas, resultando Dolores y Tuny las más consumidas, además de ser las que mejor salieron entre las marcas que hallaron soya. Las presentaciones de atún en lata de las marcas Tuny y Dolores, fueron las de menor cantidad de soya, de entre 18 marcas que la Profeco analizó por la presencia de dicho ingrediente.

La Profeco analizó un total de 57 productos de atún y encontró 18 de estos porcentajes de soya que varían, puesto que van del 1 por ciento al 62 por ciento. Todas estas vienen en presentación de contenido neto de 140 gramos y en la mayoría resultó una masa drenada de 100 gramos de atún aleta amarilla.

3 marcas de atún en lata que son pura soya 
Aurrera: Atún aleta amarilla con proteína de soya en agua y aceite. Soya de 30% a 62%.
Aurrera: Atún aleta amarilla con proteína de soya en agua. Soya de 24% a 36% en masa drenada.
Chedraui: Atún aleta amarilla en aceite. Soya de 23% a 38% en masa drenada.

En estas otras marcas que están en los supermercados y tiendas callejeras en las colonias del país también se registró la presencia de soya en lugar de atún. 

 
El Dorado: Atún aleta amarilla en agua. Soya de 13% a 22%.
Ke! Precio: Atún aleta amarilla en agua. Soya de 15% a 23%.
Ke! Precio: Atún aleta amarilla en agua con aceite. Soya de 11% a 25%.
Chedraui: Atún aleta amarilla en agua. Soya de 21% a 27% en masa drenada.
Ancla: Atún aleta amarilla en agua. Soya de 17% a 26% en masa drenada.
Ancla: Atún aleta amarilla en aceite. Soya de 10% a 14% en masa drenada.
Precissimo: Atún en aceite. Soya de 17% a 26% en masa drenada.
Precissimo: Atún en agua. Soya de 11% a 26% en masa drenada. Masa drenada de 90 gramos.

Beneficios y riesgos de comer atún enlatado
Los beneficios del atún, como el de otros pescados azules son numerosos, puesto que es rico en ácidos grasos omega 3. Mejora los niveles de colesterol y triglicéridos. Y reduce el riesgo de trombosis al fluidificar la sangre. Además varios estudios han puesto en evidencia otros beneficios:

El omega 3 del pescado se ha relacionado con una mejor respuesta frente a las células malignas en el cáncer de piel.
El consumo semanal reduce en un 29% el riesgo de artritis y en un 14% el de desarrollar cáncer de mama.
Entre los aspectos negativos se sitúan, como ya hemos dicho, que un exceso de aceite, si es de palma, tiene el efecto contrario y aumenta el riesgo de colesterol y de enfermedades cardiovasculares. La ingesta de atún resulta favorable a una dieta equilibrada debido a su aporte en contenido en proteínas, hierro y niacina. Por regla general la cantidad de calorías es superior en los atunes envasados con aceites que los que se han envasado "al natural" (100 gramos de atún en lata contienen 285 calorías, mientras que la misma cantidad de atún fresco presenta 200 calorías). En algunos países como España es frecuente ver latas de atún en escabeche. Algunos autores mencionan que a pesar del alto contenido de omega 3 que posee el atún, la mayor parte del mismo se pierde durante las labores de procesado y empaquetado. Los ingredientes más habituales son sal, glutamato monosódico, proteína hidrolizada. Se añade a veces especias, ajo, hierbas aromáticas, etc. En algunas ocasiones se acidula con zumo de limón.

El excesivo consumo de atún en lata no es aconsejable debido al aporte de purinas (que el organismo convierte en ácido úrico). Esta ingesta se desaconseja en aquellas personas que padecen de hiperuricemia o gota. El contenido de sal ha preocupado a ciertos sectores de la población con "tensión alta", esta es la razón por la que se comercializa desde comienzos del siglo XXI variantes con bajo contenido en sal. El contenido de colesterol no es bajo (50 mg/100 g), pero no es superior al de otros productos de origen animal. No obstante, la presencia de ácidos grasos reduce su incidencia.

Atún enlatado que no cumplen en su presentación
El atún enlatado es uno de los principales productos de conserva con importancia económica comercial. Estos son alimentos sometidos a un proceso de esterilización en el que se someten a temperaturas superiores a los 100ºC para aumentar su conservación. Se envasan con cierre hermético con o sin líquidos de cobertura como aceites y caldos vegetales, por lo que no es necesario refrigerarlos. En el mercado existe una amplia variedad de marcas de atún envasados en diferentes presentaciones: compacto, en trozos, hojuelas o desmenuzados.

Además de pescado, algunas marcas adicionan caldo de soya y/o soya texturizada, ésta última sustituye una proporción del atún, principalmente en las presentaciones de hojuelas y desmenuzado. Si bien la soya es un ingrediente con alto contenido de proteína, esto no debería de eximir a los fabricantes de informar en su etiqueta lo que contienen, así como el porcentaje adicionado. En este estudio, dependiendo de la marca, los contenidos de soya van del 1 al 62% del contenido del producto una vez escurrido, esto representa una competencia desleal entre fabricantes, además de ser confuso y engañoso para la población consumidora. 

Recomendaciones y presentaciones de atún enlatado
La Profeco pide a la población conservar el atún en lugares exentos de humedad y alejados de altas temperaturas. Si no consumes por completo el producto, guárdalo en un recipiente limpio y refrigera. Además, asegura que los envases que presenten cualquier alteración como abombamiento, deformaciones, olor, color y textura desagradable, no deben consumirse en ningún caso.

¿El atún en lata es crudo o cocido?
Antes de meter el atún en la lata, a grandes rasgos, se sigue el siguiente proceso: se limpia el atún, se cuece y se trocea para introducirlo en un envase junto con el líquido de cobertura, normalmente aceite o agua con sal.

Luego, se cierra y se introduce en un autoclave, como una gran olla a presión, donde se somete a un proceso de esterilización: se aplica una temperatura determinada (de unos 120 ºC) durante un tiempo concreto para asegurar la inocuidad del producto. Después se enfría y se etiqueta. En el proceso de cocción y maceración parte de los nutrientes pasa del pescado al líquido de cobertura.

¿Qué es mejor el atún en aceite o en agua?
Desde el punto de vista nutricional, el atún enlatado es un alimento práctico, versátil y elegido por su facilidad de almacenamiento. Gracias a que es una fuente de proteínas económica, puede mantenerse durante mucho tiempo sin echarse a perder. 

El atún enlatado en agua contiene los siguientes valores en 100 gramos:

24 g de proteína
128 calorías
3 g de grasa

Por su parte, en la misma porción, el atún enlatado en aceite tiene:

27 g de proteínas
186 calorías
8 g de grasa
Frente a su explicación nutricional, la razón por la que el atún en agua tiene más omega-3 es porque el agua y el aceite no se mezclan, por consecuencia las grasas omega-3 quedan atrapadas en el pescado.

¿Hay que tirar el líquido del atún enlatado?
Lo primero que solemos hacer después de abrir una conserva de pescado es desechar el líquido de cobertura. A veces es porque nos parece que el atún está más rico así. Pero también hay quien desconfía de la seguridad o de la calidad nutricional o comercial de esos líquidos. En realidad, las conservas no tienen ingredientes misteriosos ni peligrosos. La desconfianza se debe, en muchos casos, a que no se conoce el proceso de elaboración.

Como ya se ha explicado, durante la cocción y la maceración posterior, parte de los nutrientes y los compuestos responsables del aroma y el sabor pasan del pescado al líquido de cobertura. Así que, no solo podemos consumir este líquido sin problema, sino que puede aportar nutrientes y sabor.

Eso sí, debemos tener en cuenta su composición nutricional, sobre todo el aporte de calorías (en especial si contiene aceite), el perfil de ácidos grasos (más adecuado en aceite de oliva que en aceite de girasol) y, sobre todo, la cantidad de sal que podemos conocer consultando la información nutricional en el etiquetado (más de 1.25 por ciento de sal es excesivo).

¿Es recomendable el atún para bajar de peso?
Existen muchas dietas que tienen al atún como el elemento principal, pero hay que guiarse con un experto para llevarlas a cabo. Cuando te decides a llevar a cabo la dieta del atún, debes tomar en cuenta aspectos muy importantes como tomar mucha agua (2 litros diarios aproximadamente). Asimismo, solo puedes consumir, además del atún, frutas, verduras y hortalizas. También se eliminan los hidratos de carbono.

Esta dieta no puede hacerse por más de tres días, ya que al ser muy restrictiva podría comenzar una descompensación en tu organismo. Por ello es que debes pedir la ayuda de un experto en nutrición para que te guíe en el proceso.

Atún enlatado y mercurio: ¿debo preocuparme?
El mercurio es un contaminante ambiental presente en aguas marinas que se va acumulando en el tejido adiposo de pescados y mariscos a lo largo de la cadena trófica. Esto es, los peces pequeños son ingeridos por los grandes, estos a su vez por otros mayores y así sucesivamente, de modo que la cantidad de mercurio pasa de unos a otros y es cada vez mayor. Así, los de gran tamaño tienen más cantidad que los pequeños.

El consumo de este metal pesado en cantidades excesivas afecta a órganos como el riñón y el hígado y puede perjudicar al sistema nervioso central en desarrollo. Por este motivo, desde la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) se recomienda a niños de hasta 10 años y mujeres embarazadas evitar el consumo de especies grasas de gran tamaño, como tiburón, emperador, lucio y atún rojo (Thunnus thynnus).

El atún que se utiliza en la elaboración de conservas es de especies más pequeñas, por lo que acumulan menos mercurio. Algunos estudios han encontrado una media de 0.3 mg/kg de este contaminante, muy por debajo del límite máximo establecido por la legislación europea de 1 mg/kg. Una conserva contiene por lo general una cantidad de 52 g de atún, así que el aporte de mercurio sería de 15.6 microgramos, cantidad muy razonable.

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